Información: Nebraska, cine atemporal - 06/02/2014 13:22:49
" Hace ya tiempo que conseguir rodar una película de cierto presupuesto en blanco y negro en Hollywood es algo reservado a directores consagrados, pero que pese a ello pueden verse forzados a hacer ciertas concesiones para conseguir la financiación necesaria o al menos parte de la que deseaban tener en primera instancia. La cuestión es que actualmente es visto como un veneno para la taquilla, por lo que todo van a ser problemas que mucho que esté justificado hay que reconocer que también hay casos, normalmente en producciones con pocos medios a su alcance, en los que no es más que una forma de intentar llamar la atención.El anuncio de que el sexto largometraje de Alexander Payne iba a ser una cinta en blanco y negro es algo que me pilló totalmente por sorpresa, pero el director de la espléndida "Election" (1999) se había hecho merecedor con sus anteriores trabajos de una confianza plena por mi parte, por lo que decidí ignorar toda reacción que pudiera tener ante cualquiera de sus decisiones y esperar pacientemente a poder verla. El día del visionado de "Nebraska" (2013) finalmente llegó, dejándome con unas sensaciones que hacía tiempo que ninguna película de estreno conseguía, pero también con la certeza de que Payne no ha conseguido un relato tan fascinante como se proponía.
La atemporalidad de "Nebraska"
El cine de Alexander Payne nunca se ha caracterizado por abordar temas de gran actualidad o relatos gigantescos, sino por atrapar momentos más o menos representativos de la vida de sus personajes con los que el espectador pueda sentirse identificado de una forma u otra. Eso es algo que vuelve a suceder en "Nebraska", pero con la peculiaridad de que es el primer largometraje que dirige apoyándose plenamente en un guión ajeno, el primero para la gran pantalla de Bob Nelson, lo que le permite reforzar el carácter atemporal de sus obras, ya que "Nebraska" es una cinta que, salvo por un par de detalles, podría haberse hecho perfectamente hace cincuenta o sesenta años, encajando así de forma inmejorable su fotografía en blanco y negro.
Payne tampoco ha sido un nunca un director interesado en grandes florituras formales y eso es algo que tampoco altera en esta ocasión, centrándose en recalcar la cotidianidad de las situaciones o los diferentes estados emocionales por los que pasan sus protagonistas estamos ante una obra que abraza abiertamente el ser previsible, porque sencillamente es algo que le importa bien poco. Eso sí, el responsable de excelente "Los descendientes" ("The Descendants", 2011) no se limita a resaltar lo evidente e intenta profundizar a través de su aparentemente sencilla puesta en escena en la raíz de cada momento para capturar la magia y el encanto de la gris rutina y de la leve desviación de la misma por el pueril empeño de su protagonista intachable Bruce Dern en conseguir un dinero que todos sabemos que jamás recibirá.
No faltan los detalles que el espectador impaciente encontrará prescindibles dentro del mosaico elaborado por Payne, ya que "Nebraska" es una película que quiere ser importante sin recurrir a ese tipo de escenas que uno esperaría ver en un clip de presentación para las nominadas al Oscar. Tampoco hay reacciones altisonantes por parte de un compacto reparto en el que todos encajan como un guante en sus papeles, siendo quizá reseñable las libertades que permiten a la poco conocida June Squibb, con quien Payne ya había colaborado en la notable "A propósito de Schmidt" ("About Schmidt", 2002), destacar por encima del tono melancólico aunque sin prescindir en ningún momento de soluciones más informales que domina todo lo demás.
La tristeza es algo que se palpa en todo momento e incluso da pie a alguna licencia un tanto discutible las apariciones de la antigua novia del protagonista, pero por lo general no se recrea en ella más que para mostrarnos los pequeños grandes cambios que provoca el supuesto millón de dólares que ha ganado Woody, un pobre diablo que nunca ha sabido decir no a alguien. Esto posibilita que tanto Nelson como Payne se esmeren en una cuidada radiografía de sus personajes, ya que por un lado tenemos a una familia desestructurada que busca la redención emocional antes de que sea demasiado tarde, mientras que con el resto de secundarios se logra incidir en la esperable codicia humana. Y ojo, sin la intención de censurar esa reacción más allá de por los propios actos de los personajes, pues incluso hay varios detalles cómicos bastante inspirados.
Eso sí, la constancia de Payne deja poco espacio para la auténtica brillantez, por lo que no me costaría entender que muchos vieran en "Nebraska" una película árida y que no aporta nada que no hayamos visto ya en infinidad en ocasiones. Hasta cierto punto tendrán razón, ya que "Nebraska" también es un relato que nunca consigue alcanzar su pleno potencial, pues por mucho que quiera rascar más allá de lo aparente, lo que nos ofrece deja un desagradable pequeño regusto a superficial. Sí que se intenta evitarlo a través de una factura técnica casi impecable y del buen trabajo de unos actores que consiguen hacer lucir a sus personajes por encima de su interés sobre el papel, algo que me sorprendió especialmente en el caso de Will Forte, pero con este material hay que conseguir una obra que realmente te llegue dentro y no es el caso.
En definitiva, "Nebraska" es una película especialmente recomendable para aquellos que sepan paladear una cinta pausada y que no va a contarte nada que realmente pueda cambiarte la vida. Es una limitación aunque no tenga claro que esa sea la palabra adecuada que la propia película se impone y que no consigue superar por más que haya varios intentos para lograrlo. Vamos, una obra sin defectos importantes habrá quien hubiese recortado más el metraje, pero no es mi caso y una cantidad de importante de pequeñas virtudes, pero el todo no consigue ser realmente fascinante en ningún momento durante su viaje, y eso acaba volviéndose en su contra al saber ya todos que el destino es más una formalidad que cualquier otra cosa.
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La noticia Nebraska, cine atemporal fue publicada originalmente en Blogdecine por Mikel Zorrilla.
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Noticia, Los descendientes, heredarás la tierra - 30/01/2012 6:38:52
" "Los descendientes" ("The Descendants", 2011), la quinta película de Alexander Payne, presenta, con inmediatez pasmosa el conflicto al que se enfrentan sus protagonistas: George Clooney interpreta a un marido cuya esposa sobrevive a duras penas en un hospital. Antes de darnos esta información ,sirviéndose de una voz en off de la que, afortunadamente, el autor no abusará desde entonces,, el único instante que nos ha mostrado la película es un cerradísimo primer plano de esta mujer disfrutando del esquí acuático. No vemos el accidente ni el momento de comunicar la noticia al esposo: no son necesarios, la película no va por ahí. Con mucha calma y sin incluir ningún momento de intensidad dramática, lo que mostrará la cinta a partir de ahí es cómo esa fatalidad cambia las vidas del marido y de las dos hijas de esa señora, a la que conoceremos muy bien, pero siempre por referencias.Si bien directores consagrados y admirados confían en que sus films transmitirán mejor los sentimientos al espectador remarcando el dramatismo de sus hechos y demostrando la injusticia de que les ocurran a buenas personas, afortunadamente hay otros que saben que no es echando mano de esas facilidades como se consigue conectar mejor con el público. El director de "Los descendientes", que también es guionista, junto Nat Faxon, escoge una familia que no es ni mucho menos perfecta: ni la señora accidentada ni su marido han sido cónyuges ejemplares que merezcan seguir juntos durante décadas. Las hijas, interpretadas por Shailene Woodley y Amara Miller, son niñas modélicas cuya existencia inmaculada quedará rota por la desgracia. Tampoco estamos en el otro extremo de los adolescentes problemáticos e intratables. El punto intermedio y de tremenda normalidad ,a pesar de la riqueza heredada y de algunas peculiaridades muy concretas, demuestra un gran acierto en la elección.
Payne se sitúa en un tono de tragicomedia y echa mano del el alivio cómico ,claramente ubicado en el personaje de Sid, quien casi se convierte en un recurso facilón, pero buscado también en situaciones y momentos genéricos,, muy necesario para sacar adelante una tragedia como esta sin echarla a perder por culpa del dramatismo exacerbado. En lugar de impedir con el tono tragicómico que los espectadores compartamos el dolor, como algunos cineastas temerían, aumenta nuestra emoción llevándonos hasta una despedida mucho más efectiva que la que habría logrado un melodrama desvergonzado.
Sumidas en una aparente inmovilidad, se encuentran en "Los descendientes" secuencias brillantes, cuya frecuencia va en aumento según avanza el metraje. Por ejemplo, aquella en la que el personaje de Judy Greer visita el hospital y también otra en la que el protagonista habla previamente con el marido de ella (Matthew Lillard). Y es que la información está muy bien dosificada porque, a medida que se van realizando revelaciones y las tramas van convergiendo, el interés del argumento aumenta, así como la fuerza de las escenas.
Una comedia hawaiana
Aunque suene a tópico decir que el lugar donde se sitúa una película es otro de sus protagonistas, las islas de Hawaii componen un personaje principal. No solo porque, como marca la novela de Kaui Hart Hemmings, una de las tramas que se demostrará no tan secundaria tiene a la tierra como elemento principal, sino también porque todo el aire de la película, cada una de sus decisiones estéticas, cada una de sus rarezas vienen de ahí. Payne opta por un feísmo que cualquiera puede distinguir como voluntario, ya que junto ese retrato anti-turístico se contemplan bellas imágenes, como los dos momentos submarinos. Algunos comportamientos de los personajes que se salen de lo esperable y que le dan la originalidad y suponen la mejor virtud de la propuesta, pueden estar motivados, asimismo, por la idiosincrasia de la zona. Gracias a eso, todos se salen del estereotipo en el que sería fácil haber caído, especialmente en personajes como el de Robert Forster. Cierto es que también responde a la misma elección una banda sonora que no me complace en absoluto, haciendo que los interludios bañados por música hawaiana se conviertan, en mi opinión, en los instantes menos favorecidos del film.
"Los descendientes" habla, al mismo tiempo, de la responsabilidad de heredar la tierra, algo que, si escribimos la palabra con mayúsculas, nos atañe a todos. Nadie ha trabajado por recibir el legado de este planeta, pero ahí lo tenemos, en usufructo, y de nosotros depende el uso que demos de él. Una familia de descendientes, tan diferentes, pero tan iguales entre sí, representa a una humanidad perdida y guiada por la ambición, que se plantea vender esta posesión a la que en realidad no tiene derecho, al mejor postor. El mensaje ecologista me parece que está introducido de forma suficientemente sutil para no darme en las narices, pero no por ello críptica en exceso como para quedar incomunicado.
"A propósito de Schmidt" ("About Schmidt", 2002) me gustó aún más que la que nos ocupa, ya que la peculiaridad que he encontrado aquí como mayor virtud estaba aún más presente en el film protagonizado por Jack Nicholson. No me había gustado, sin embargo, "Election" (id, 1999) quizá porque en su momento no supe captar esas rarezas como lo que eran o porque no se correspondió con lo que me esperaba. No calificaría a "Los descendientes" de obra maestra, ni de redonda o perfecta, ni de grandiosa, pero es una película con numerosas virtudes y un sinnúmero de decisiones acertadas, especialmente por como podrían haber resultado las opciones descartadas. Grandes interpretaciones de todo el elenco completan un drama en el que se ha sabido introducir de forma muy atinada el alivio cómico y que sin acongojar, llega hasta lo más hondo.
También en Blogdecine |
"Los descendientes", la primera gran película de 2012, de Mikel Zorrilla.
"Los Descendientes", una vida inesperada, de Pablo Muñoz.
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Que opina? Estrenos de cine | 20 de enero | George Clooney contra Adam Sandler y Santiago Segura - 20/01/2012 6:48:10
"Pasado el ecuador del primer mes de 2012, la cartelera empieza a ponerse interesante. La ya de por sí extensa oferta cinematográfica se amplía durante esta temporada de premios (Globos de Oro, BAFTA, Oscar…), cuando las distribuidoras aprovechan para estrenar todo lo que ha obtenido nominaciones o galardones. Meses de sequía y ahora todo junto. Lo más destacable de este fin de semana es que nos llega el drama "Los descendientes", que peleará por robar espectadores a la comedia "Jack y su gemela", clara favorita para conseguir el número de la taquilla. Hay que ser realistas. Eso sí, nadie decide por ti, así que elige bien a qué películas vas a dar tus preciados euricos:"Los descendientes"
Título original: "The descendants". Dirección: Alexander Payne. País: USA. Año: 2011. Duración: 110 min. Género: Drama, comedia. Interpretación: George Clooney (Matt King), Judy Greer (Julie Speer), Matthew Lillard (Brian Speer), Beau Bridges (primo Hugh), Shailene Woodley (Alexandra), Robert Forster (Scott Thorson), Nick Krause (Sid), Amara Miller (Scottie King), Mary Birdsong (Kai Mitchell), Rob Huebel (Mark Mitchell). Guion: Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash; basado en la novela de Kaui Hart Hemmings. Producción: Jim Burke, Alexander Payne y Jim Taylor. Fotografía: Phedon Papamichael. Montaje: Kevin Tent. Diseño de producción: Jane Ann Stewart. Vestuario: Wendy Chuck. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Sinopsis: Matt King, casado y padre de dos niñas, se ve obligado a reconsiderar su pasado y a encauzar su futuro cuando su mujer sufre un terrible accidente de barco en Waikiki. Matt intenta torpemente recomponer la relación con sus hijas (la precoz Scottie, de 10 años, y la rebelde Alexandra, de 17), al mismo tiempo que se enfrenta a la difícil decisión de vender las tierras de la familia. Herencia de la unión entre la realeza hawaiana y los misioneros, los King poseen algunas de las últimas zonas vírgenes de playa tropical de las islas, de un valor incalculable. Cuando Alexandra suelta la bomba de que su madre tenía una aventura amorosa en el momento del accidente, Matt tiene que empezar a mirar con ojos nuevos toda su vida, por no hablar de su herencia, durante una semana plena de cruciales decisiones. Con sus hijas a cuestas, Matt se embarca en la azarosa búsqueda del amante de su mujer. A lo largo del camino, donde se van alternando encuentros divertidos, conflictivos y trascendentales, Matt comprende que por fin se halla en la buena dirección para reconstruir su vida y su familia.
¿Qué podemos esperar? Una de las mejores películas de los últimos meses. Muy esperado el nuevo trabajo de Payne, recientemente ganador de dos Globos de Oro: mejor película dramática y mejor actor dramático (Clooney). Ésta y "The Artist" son las grandes favoritas para triunfar en la próxima edición de los Oscar.
Crítica en Blogdecine:
"Los descendientes", la primera gran película de 2012
"Jack y su gemela"
Título original: "Jack and Jill". Dirección: Dennis Dugan. País: USA. Año: 2011. Duración: 91 min. Género: Comedia. Interpretación: Adam Sandler (Jack/Jill), Katie Holmes (Erin), Al Pacino (él mismo), Allen Covert (Joel), Eugenio Derbez (Felipe), David Spade (Monica), Nick Swardson (Todd), Geoff Pierson (Carter), Santiago Segura. Guion: Steve Koren y Adam Sandler; basado en un argumento de Ben Zook. Producción: Jack Giarraputo, Todd Garner y Adam Sandler. Música: Rupert Gregson-Williams. Fotografía: Dean Cundey. Montaje: Tom Costain. Diseño de producción: Perry Andelin Blake. Vestuario: Ellen Lutter. Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España. Calificación por edades: Apta para todos los públicos.
Sinopsis: La vida de Jack es prácticamente perfecta, salvo por un atormentador detalle: Jill, su hermana gemela. Cada año se ve obligado a tolerar la visita en Acción de Gracias de su agobiante hermana, que se especializa en poner sus vidas patas arriba en cuestión de días. Cuando la intrusión de fin de semana se alarga al mes, comienzan las típicas peleas, bromas y discusiones de hermanos gemelos. Cuando todo parece indicar que Jill se piensa quedar, Jack emplea sus artimañas con la esperanza de que ella vuelva al lugar que le corresponde: al otro lado del país.
¿Qué podemos esperar? Una de las peores película de la década. Y un taquillazo seguro. Posiblemente, también escalofriantes pesadillas…
"Bunraku"
Dirección y guion: Guy Moshe. País: USA. Año: 2010. Duración: 118 min. Género: Acción, artes marciales, fantástico. Interpretación: Josh Hartnett (viajero), Woody Harrelson (camarero), Gackt (Yoshi), Kevin McKidd (asesino No. 2), Ron Perlman (Nicola), Demi Moore (Alexandra), Jordi Moll
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